Esta es la historia que grabamos con ellos y lo que pasó después de contarla.
Jazmín trabajaba transformando cabellos cuando una crisis económica redujo drásticamente sus ingresos. En medio de la incertidumbre decidió apostar por algo propio. Comenzó fabricando shampoo artesanal en la cocina de su casa, reinvirtiendo cada peso que ganaba. Lo que empezó como una solución para sus clientas se convirtió en Magenta Capilar, una empresa con planta de producción propia que hoy desarrolla productos para cientos de marcas en Colombia.
Jazmín contó su historia por primera vez y el crecimiento de su empresa fue tan significativo que un año después regresamos para documentar una nueva etapa de expansión y crecimiento.
Cada negocio tiene una historia que merece ser contada. Nuestro trabajo es encontrarla y llevarla a millones de personas.