“Nos hacían unas colas impresionantes, llorábamos de la felicidad.”
Esta es la historia que grabamos con ellos y lo que pasó después de contarla.
Darwin y su esposa se quedaron sin empleo y, después de intentar emprender en diferentes actividades, decidieron apostar por algo que siempre había ocupado un lugar especial en sus vidas: la cocina. Comenzaron preparando algunos almuerzos a domicilio y, poco a poco, lograron conquistar a sus clientes. Así nació Andaluf.
La historia de Darwin y su esposa permitió que más personas conocieran el restaurante. Este impulso acompañó el crecimiento de la marca y la apertura de una nueva sede.
Cada negocio tiene una historia que merece ser contada. Nuestro trabajo es encontrarla y llevarla a millones de personas.